jueves, 27 de diciembre de 2012

Vivir cada día como si fuera el último.


Vuelvo a escribir desde el hospital, debe ser que desde casa no tengo tiempo para recapacitar en las cosas ya que estoy ocupada disfrutando de ese tiempo de libertad que tengo.Odio estar aquí metida, ahora ya son menos días  pero salir y estar ahí fuera es algo tan grande, que volver es sentirse encerrado de nuevo.Estar fuera es un mundo diferente, no sabemos que hay un montón de niños en un hospital pasándolo mal, me incluyo en esa gente, ya que hasta yo misma en ciertos momentos me olvido.Me olvido, porque vuelvo a tener un poco de esa rutina de antes, en la cual yo no tenia ni idea de ese mundo que existe dentro del hospital.Ahora al salir veo las cosas de otro modo,ha cambiado la opinión que tenia sobre mucha gente, parece que hay gente que no comprende que lo que me ha pasado a mi le puede pasar a cualquiera, de verdad que no le deseo esto a nadie, pero ¿La vida es así no? y yo tampoco me puedo quejar, ya que también he conocido a gente que esta mucho peor, al fin y al cabo mi pelo volverá a crecer y podre volver a hacer todo lo que hacia antes,aunque me cueste mucho tiempo y sea duro.
Esta semana que he pasado fuera he tenido tiempo para observar, ahora que puedo, he observado el mundo y a mucha de la gente que me rodea y me he dado cuenta de que hay gente no va a poder ser feliz en su vida, no valoran lo que tienen y no saben lo que quieren, gente que no se encuentra a si misma, gente perdida, gente que realmente esta sola aunque parezca rodeada,gente que aunque intentes ayudar no te deja, yo no voy a perder más mi tiempo en causas perdidas como esas, cada uno tiene que aprender a valorarse y saber lo que quiere e ir a por ello, si te rindes y solo te quejas realmente eres un perdedor en el juego de la vida, y yo puedo decir que ganaré esta partida.Os deseo a todos unas felices fiestas y un feliz año nuevo, pasadlo en familia, con amigos y pasadlo muy bien, aprovechad al máximo el tiempo, porque 2012 no volverá, y mejor arrepentirse de lo que hiciste y no de lo que dejaste de hacer y yo habré hecho muchas cosas, pero no me arrepiento de ninguna.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Mejor vivir de ilusiones que vivir sin esperanza.


 Os escribo desde mi cama, la del hospital, en la que he tenido que pasarme 24 horas seguidas aquí metida porque he empezado la segunda fase de este largo tratamiento.Por esa razón no he podido escribir primero ya que no me encontraba lo suficientemente bien, pero si hay que mirar el lado positivo de las cosas, por muy duro que haya sido ya queda menos y una vez más he superado otra difícil parte del tratamiento.Ahora que me encuentro algo mejor, no puedo evitar pensar como estos niños tan pequeños que están aquí soportan esto, de verdad que es increíble la fuerza que tienen.En estos días tan cercanos a las navidades, están decorando el aula con dibujos, postales..y demás cosas navideñas, ya que muchos podemos pasarnos aquí las navidades.Desde esta, mi cama, os digo que es increíble las ganas y el humor que tienen, la ilusión de que queda poco para que venga papa noel cargado de regalos. Estas navidades pase donde las pase, van a ser muy diferentes a todas las demás,si dicen que las navidades son para ser menos egoísta y preocuparse más de los demás os aseguro que estas serán así.Estas navidades solo le pido a papa noel algo de salud para todos y curarme lo más pronto posible.Desde mi cama os digo que cada vez que miro por la ventana es inevitable pensar en ese día, en ese día en el que me digan que por fin acabe, que ya estoy curada.Cada día se me ocurren más cosas que hacer cuando salga y este bien, pasar por algo así te hace ser más ambicioso, tanto,que lo que  me pierdo ahora, lo voy  a recuperar con creces, esa es la ilusión que tengo, salir de aquí y vivir, y de momento vivo de eso, de ilusiones, pero mejor vivir de ilusiones que vivir sin esperanza.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Nos pasamos la vida esperando que pase algo y al final lo único que pasa,es la vida.


Hoy he salido del hospital por segunda vez, por fin en casa, en mi sitio, aunque es muy diferente, sinceramente al llegar no sabía que hacer, tanto tiempo alejada de esto que me resulta nuevo.En mi habitación tengo un gran espejo situado enfrente de mi cama, al sentarse es inevitable mirarse, la imagen había cambiado tanto desde la ultima vez que había estado ahí antes de detectarme la enfermedad, es inevitable pensar que ya no encajo aquí.Me niego a verme derrotada ¿se supone que es pasajero no? así que decidí arreglarme y salir.No puedo ir a sitios cerrados en los que haya muchas gente, no puedo ir a un bar, no puedo ir al cine, no puedo ir a una tienda..no puedo hacer bastantes cosas pero no puedo dejar que eso me frene.Así que salí a la calle, es emocionante de verdad, llevaba casi tres meses sin respirar aire fresco más que del hospital al coche y viceversa.Las calles me olían a navidad, no sé describirlo, me olían a frio  pero era una sensación acogedora. Decidí dar un paseo por Avilés como si no me acordase de los lugares y la verdad que hay sitios que no conocía, pero acabé yendo a tomar algo al sitio de siempre, por algún momento se me olvidó todo, volví a mi rutina sin darme cuenta, pero inevitablemente venía a mi de vez en cuando el sentimiento solidario que parece que nos sale a todos los que pasamos por algo así. En ciertos momentos pensaba en la cantidad de gente que esta encerrada en un hospital y en lo paralelas que son ambas vidas, los de fuera del hospital no dejan de quejarse y los de dentro que son los que tienen motivos desearían ser los de fuera. Yo no sé ahora mismo en que grupo clasificarme, aunque sinceramente creo que hay un nuevo grupo, el de los que están fuera y se acuerdan de los de dentro, un grupo pequeño formado por los que pasamos por algo de esto y por los que el día de mañana cuando estén completamente curados, no dudaran en dedicar un día de sus vidas ahí fuera para pasarlo con los de dentro y sacarles una sonrisa.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Volveré.


En esta semana me han pasado varias cosas, el lunes salí del hospital con una gran ilusión y a la vez miedo de como sería todo a partir de ahora, aunque solo salía por una semana de ese sitio, era volver, volver una semana entera a mi vida.Salía pensando en la sorpresa que iba a darles a mis compañeros al día siguiente, y así fue.Fue tan emocionante volver y verlos a todos, o más bien casi todos, de verdad que me hubiera gustado verlos a todos, pero sobretodo me hubiera gustado más estar allí, estudiando,haciendo exámenes puede que  suspendiéndolos da igual,pero al igual que hacen ellos, mejor que estar en el hospital otra vez.Por desgracia tuve que volver esa misma noche al hospital y aquí sigo, otra vez, encerrada, sin saber por cuanto tiempo, pero pronto volveré a tener esa semana que esta vez no conseguí.
Aunque sea una semana pienso aprovecharla al máximo, no os podéis imaginar las ganas que tiene cualquiera de nosotros de estar ahí fuera, apenas podía caminar y casi llego al instituto corriendo, casi me caigo también, pero tenia claro que si me caía me levantaba ¿Para eso estamos no? para seguir hacia adelante, para llegar donde nos proponemos, es un ejemplo bastante simple pero sirve.Al llegar es inevitable pensar ¿Cuando volveré a estar de vuelta? y aunque queda más de lo que vosotros pensáis  incluso puede que del que yo piense, volveré, y lo sé, al igual que sé que volveré con mas ganas de las que me puedo imaginar, y aunque con el tiempo todos y cada uno os vayáis olvidando de esta "pobre chica que esta mala" y aunque me queden muchos momentos en los que vea que ya no hay nadie de ahí fuera que se preocupe por mi, algún día intentemos pensar que no muy lejano, volveré a ser la de siempre.